viernes, 19 de febrero de 2016

La única esperanza

[...] No creo que haya ningún hombre que pueda entenderme. Mi única esperanza son los robots y, tal vez, los extraterrestres. [...]

Facebook también tiene sus sentimientos

Hace poco que Facebook incorporó la posibilidad de reaccionar con diversos sentimientos a las entradas, lo que sin duda era una manera de ampliar las posibilidades del famoso botón «Me gusta» sin liarse a herir sensibilidades a destajo.

Aunque probablemente sea una buena manera de hacer algo difícil, tengo la sensación de que tampoco resulta excesivamente útil. Probablemente le sirva al que publica las entradas para ver las reacciones mayoritarias que suscitan, pero no son tan útiles para los lectores ya que, en caso de que opten por ir más allá del botón de toda la vida, más bien tendrán que adivinar cuál es el botón adecuado, ya que es evidente que sería extraño reaccionar a una foto de tu sobrino favorito con un iconito de enfado o a un amigo que se lo pasa pipa en una fiesta con un torrente de lágrimas.


Más útil sería que hubiera un botón que permitiera especificar con qué sentimiento se escribe cada entrada. Así, sería posible indicar si uno está triste, se siente feliz o, sencillamente, quiere que nadie olvide las injusticias y las miserias de este mundo.

Este botón sería tremendamente útil para los lectores si se ofreciera la posibilidad de filtrar a nuestros contactos por estados de ánimos, tanto de manera general como particular. Por ejemplo, podríamos dejar de ver las entradas de nuestro primo Fulanito, al que adoramos, pero que nos carga cuando se pone a contar chistes, o podríamos quitar de nuestro muro completamente todos los comentarios políticos de todos nuestros amigos, que son unos derechones/izquierdones perdidos. Aparte de convertir nuestro muro en un lugar mejor, probablemente serviría también para nuestro propio crecimiento personal, dado que varios estudios psicológicos han señalado que esforzarnos en poner un nombre a nuestros sentimientos suele hacer que los llevemos mejor.

Aunque, por supuesto, no sé si a quienes dirigen Facebook esta idea les atraería en particular, porque nos haría plantearnos como nos sentimos cada vez que iniciamos sesión en este sitio y no estoy seguro de que las implicaciones que tendría tomar consciencia de eso.